jueves, 1 de abril de 2010

Intenté imaginar un mundo sin olor.Fue casi como cuando olvidé que la luna existía de tanto mirar hacia abajo.
Al concentrarme en olvidar, ya no recordaba lo que quería, olía el cigarro que se consumía, el perfume desvanecido, las alas de mariposa heridas por la lluvia de anoche.