viernes, 23 de diciembre de 2011

Algunos quieren tantas cosas esta navidad...
sin embargo, una canción me haría feliz.
Podría estar tranquila con tu sutil caricia en mi espalda, tus caricias en mi cara imaginando el cielo contigo mientras desempolvamos sueños hablando,
me bastaría con que me envíes un beso, con que me envíes amor, con que tu corazón recuerde nuestros momentos juntos.
Es tan simple, tan sencillo que nadie lo piensa. No se siente. No se hace.
Feliz navidad.-

jueves, 15 de diciembre de 2011

La elegancia del erizo (Muriel Barbery)

¿Dónde se encuentra la belleza? ¿En las grandes cosas que, como las demás, están condenadas a morir, o bien en las pequeñas que, sin pretensiones, saben engastar en el instante una gema de infinitud?

sábado, 10 de diciembre de 2011

calle 13

las ganas de conocer qué hay después del mar
tengo una sonrisa y espero una de vuelta
soy la vida que ya tengo, eres la vida que me falta
dame la mano y vamos a darle la vuelta al mundo :)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Tengo pena,
me duele el alma de la pena que tengo.
Siempre dije que me gustan las sorpresas, pero no la angustia constante, incierta,
no esperar todos los días, en cada momento, en cada silencio, en cada palabra.

Por eso tengo pena, porque miro el cielo y te veo,
porque estás en cada una de las estrellas que se posan en mis ojos cada noche,
porque te robas el protagonismo de la luna,
porque te espero,
porque espero una señal en cada palabra que me das,
porque le pregunto al viento todos los días si es que hay alguna melodía para mi..

en el fondo te odio,
porque sí, te odio.



lunes, 28 de noviembre de 2011

lunes, 21 de noviembre de 2011

no me gusta vivir en un mundo de constante espera, mi corazón ya no soporta, mis ojos se secan, mi voz desaparece, ya no oigo...no veo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

sábado, 23 de julio de 2011

Ambos sabían que no faltaba más de media hora para estar juntos.
Una mirada? quizá el último silencio. El último beso. Las últimas caricias.
La última silueta de lo que eran en esa calle de pasiones desbordadas...
El último cigarro junto a sus sombras absueltas por el desconcierto de no volver a verse...

era tiempo de volver.

viernes, 15 de julio de 2011

No se cuántos cigarros quedan en mi bolso, ni tampoco las monedas en la chauchera.
Difícil contar las veces que he estornudado, bostezado, reído...llorado.
No se cuántas veces te he pensado, cuántas veces mi mente habrá mencionado tu nombre...callada, constante, preciso.
El tiempo se acaba, tampoco se cuántos besos nos restan, cuántas miradas, cuántas manos, cuántas sombras...
Cuántas veces hay que morir? Cuántas?

martes, 5 de julio de 2011

En mi otra vida quiero poder dormir cuando quiera, también que el pelo cambie de color según el estado de ánimo, que los chocolates y pasteles no engorden, que los detalles y las sorpresas sean necesarios para creer en las personas, poder volar y saltar sobre las nubes, llegar a la luna, sentarme en una estrella...

Quiero que sea ilegal romper corazones.

lunes, 4 de julio de 2011

Cuesta bajar de las nubes,
cuesta aterrizar y despertar de la magia soñada.
Realmente es difícil abrir los ojos de pronto y estar completamente envuelto en gritos, ruidos y desastrozos pedazos de pasado. Sin mariposas, sin brillos ni colores...
Verse en las imágenes repetidas luego de rearmar una y otra vez el aparato rojo que llamamos corazón y que, paradógicamente, suele ir en contra de la razón.
Duele.

Aquí estoy de nuevo... fuerte, siempre fuerte.
Aquí estoy, creyendo en la realidad, creyendo en MI realidad...esa que no es solo felicidad cinematográfica, esa que no tiene excepciones....
Aquí estoy, con mis pies en la tierra nuevamente.
Aquí me tienen gritándole al mundo que sigo en él.
Aquí estoy...


o quizá....... sólo estoy.

viernes, 1 de julio de 2011

Volví a escribir, tanto que no siento mis pies en la tierra.
Volví a llorar.
Volví a sentir la felicidad... desde mis ojos, hasta la última mariposa que vuela en mi estómago.
Volví a soñar...


Sé que tiene fin, pero por mientras, quiero recordar qué se siente...

jueves, 30 de junio de 2011

Dejo mi tierra por un tiempo, dejo mi familia y amigos, dejo el cielo y las estrellas para mirarlas desde otra perspectiva... Necesito hacerlo y poner "stop" en mi vida, necesito alejarme del cosmos, del mundo que puede adivinar qué me pasa con tan solo mirar un poco mis ojos, o irrumpir en mi vida con una fácil y banal mentira... Necesito alejarme de tu voz, de mis pensamientos... necesito crecer YO, sin un TÚ.
Me gusta cuando finges que me quieres... porque así, y sólo así, puedo fingir que me haces feliz, que soy feliz...
Dejé tus manos, es verdad, pero tu mirada aún no me deja... tu soplido, tus susurros no se van del enmarañado desastre que hay en mi cabeza... no aún.

Si quieres...podemos seguir fingiendo.

domingo, 26 de junio de 2011

No creo en lo bueno que puedas ser, ni en la belleza que puede esconderse dentro de un gesto tan simple hecho por ti. Tampoco creo en tus palabras, esas que dices al azar cuando me despido llorando en tu puerta. Menos en las promesas rotas, esas agrietadas desde antes de existir.



En lo que verdaderamente creo es en lo cruel que eres cuando me hablas, en la indiferencia de tus palabras al seducirme, en el cinismo de tu sonrisa al conquistarme. Definitivamente creo en la arrogancia de tus manos al recorrer cada rincón de mi sombra y la manera en que se va haciendo una con la tuya... cautiva, perdida.


Creo en tu falso amor y en mi agonía al terminar la noche.
Es extraño no sentirte ahora, porque siempre estuvimos lejos. Sin embargo este "no sentirte" va más allá de ese "lejos" que siempre fue. Ahora es desear mirarte a los ojos, desear visitar tu casa contigo dando vueltas por los pasillos, desear tus preguntas, tus tejidos, tu preocupación... hablar del tiempo, del calor de Santiago, de los vientos en Punta Arenas, de nuestro miedo a los temblores, de tu visita cuando pequeños en nuestra casa... casi como nuestra más grande anécdota: las mímicas en el patio al anochecer.

Tengo una caja con cartas tuyas, seguramente la misma que debes haber tenido guardada por ahí con cartas mías. Vida escrita en papeles, amor transmitido en tinta y clavada en nuestros crazones... siempre.


Aún está ahí... creo que definitivamente nada puede borrar nuestra complicidad... desde permitirme desvalijar tus muebles cuando pequeña para jugar a hacer música con las ollas, perseguir a los gatos en la cocina y jugar con nuestro Jack de la vida... hasta las galletas para el avión de la despedida en tu puerta cada verano, una de mis más grandes razones para viajar... tú.



Estás aquí, cuidándome y lo sé... más cerca y lejos que nunca... aquí en mi vida, allá en mi cielo.